dimecres, 13 de febrer de 2019

RISA

Ante la Cueva del Cielo,
donde Amaterasu Omi Kami, la diosa del sol,
había ocultado su radiante faz,
donde todos los dioses y diosas reunidos
habían fracasado
en su intento por convencerla
para que saliera, me adelanté
con la más absoluta seriedad,
con la más firme determinación,
con el adecuado decoro y un aire noble,
y con un golpe y un golpe
y un golpe golpe golpe golpe golpe,
me levanté el quimono y me mostré de tal manera
que hizo que los enaltecidos
se quedaran boquiabiertos.
Después, hice títeres con los labios de mi vulva
y hablé en favor mío,
me puse un pecho sobre el hombro,
y luego el otro sobre el otro,
y me caí de espaldas,
con un golpe y un golpe
y un golpe golpe golpe golpe golpe,
en medio de la explosión de carcajadas
y de la diversión
del respetable público
con los pechos atados en un nudo
y las piernas abiertas
como un felpudo de bienvenida,
invoqué a los espíritus y les ofrecí mi cuerpo...
pero ellos se negaron a tomarlo.
El público aullaba y reía
mientras yo proseguía con mi danza,
hasta que Amaterasu Omi Kami
no pudo aguantar más
y salió precipitadamente
para ver qué ocurría.
Y así la risa
sacó a la diosa del sol de su oscura cueva,
y devolvió la luz y el calor al mundo.

A.S.M.

diumenge, 10 de febrer de 2019

MUERTE Y RENACIMIENTO

Yo te doy la vida,
yo te doy la muerte;
todo es uno.
Viajas por el sendero en espiral,
por el sendero eterno
que es la existencia,
un devenir constante,
siempre creciendo,
siempre cambiante.
Nada muere que no vaya a renacer,
nada nace que no vaya a morir.
Cuando tu vienes hasta mi,
te doy la bienvenida a casa;
luego, te introduzco en mi útero,
en el caldero de la transformación,
donde se te remueve y tamiza,
donde se te mezcla y se te hierve,
donde se te funde y se te tritura,
donde se te reconstruye y se te recicla.
Tu siempre vuelves conmigo,
tu siempre sales renovada.
Muerte y renacimiento no son más que puntos
de transición a lo largo del sendero eterno.

A.S.M