LA ERA DEL SENTIR
La crisis llegó sin avisar. Lo hizo poco a poco, sibilinamente y, cuando me quise dar cuenta, la que yo había sido, dejó de ser. Se llevó por delante mi gran objetivo de vida: HACER.
Me obligó a vivir en un recogimiento íntimo y desgarrador que me ha enseñado a vivir y percibir desde el SENTIR.
Gracias crisis